El hecho que hoy discutamos la posibilidad real de presentar cambios a nuestra legislación laboral es un logro de las partes involucradas, quienes han tenido la disposición al diálogo, sin intransigencias y con una capacidad muy valorable de alcanzar acuerdos para solucionar una demanda histórica compartida por el sector. Demanda de los trabajadores por una mayor libertad y seguridad social para desempeñar su labor-especialmente en aquellos de temporada-; y demanda de los empresarios, quienes reconocen los esfuerzos de sus trabajadores, pero que a su vez claman por mayor productividad, adaptabilidad laboral y vías para fidelizar a sus empleados.
Las principales modificaciones propuestas en el estatuto laboral tienen relación con la posibilidad de realizar pactos colectivos por faenas entre empresario y trabajadores, los cuales podrán normar la jornada laboral y bonos de producción, de acuerdo a la realidad de sus rubros, pero sin sobrepasar los límites o excepciones que el código laboral permita. Además, busca reconocer la relación contractual permanente de trabajadores que hayan cumplido con cierta cantidad de meses de manera ininterrumpida, aunque no tengan un contrato indefinido. Por último, se quiere que los contratos de trabajo puedan ser ingresados a un registro administrado por la Dirección del Trabajo, lo que permitiría disminuir la burocracia de enviar en formato papel los contratos, entre otras mejoras.
Otro logro significativo anunciado por el Gobierno en beneficio de todas las temporeras del país, s la extensión del posnatal a 6 meses, para lo que también se requirió que las partes interesadas pusieran sus diferencias de lado en beneficio de un bien mayor. Este grupo de 198 mil trabajadoras–según el último trimestre móvil de diciembre-febrero que fue el más alto en empleo del sector–, sostiene la industria del packing frutícola, aportando a su productividad y mejorando la calidad de los productos de exportación.
El Ministerio de Agricultura, del Trabajo y todas las reparticiones del Gobierno involucradas, seguirán propiciando las condiciones para seguir avanzando en la transformación del mercado laboral agrícola, en línea con el compromiso del Presidente Sebastián Piñera por mejorar las condiciones de sus trabajadores –que en la temporada más ocupada supera el 11% de la fuerza laboral del país, sin considerar a la agroindustria-, y la competitividad del sector. Pero para avanzar en los desafíos pendientes de la actividad como capacitación y escasez de mano de obra en el agro, el compromiso de los privados y voluntad de llegar a acuerdos seguirá siendo fundamental.
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