Él, ella y... los demás. ¿Por qué es tan popular el intercambio de parejas?

Las ganas de transgredir, de probarse a sí mismo o a la pareja, el aburrimiento por la rutina habitual. Hay muchas razones que pueden empujarnos a vivir la relación de una manera diferente, hasta el punto de romper una de las piedras angulares de la pareja en nuestra sociedad: la monogamia.

Discutimos el tema con la psicoterapeuta y sexóloga Magdalena Guerrero.

Intercambio de parejas

Según su experiencia, ¿el intercambio es un tema de "película" o es realmente un deseo y una necesidad generalizada en las parejas reales?

"No puedo referirme a la experiencia clínica porque no es una parafilia, es decir, una práctica sexual patológica per se (aunque sea parte de una vida sexual más amplia y articulada de la pareja). Sin embargo, a juzgar por la proliferación de casas de swing y sitios web dedicados a las personas que aman el intercambio de parejas, diría que se trata de un deseo absolutamente "real". Muchos lo cultivan como una fantasía durante toda la vida, se limitan a imaginarlo, otros pasan a la acción.”

Si se trata, pues, de un asunto real (que según las últimas estadísticas involucra a más de 1 millón de chilenos), ¿por qué es algo tan popular?

"¡Tener otra pareja sexual además de la oficial, por supuesto! Además, con el consentimiento y complicidad de este último. La fidelidad es una disciplina a la que no todos están dispuestos a someterse. Las mujeres, en algunos casos, también pueden satisfacer un deseo exhibicionista, en las habitaciones de los intercambiadores no hay puertas cerradas... Por la misma razón, los hombres, más voyeristas, pueden encontrar placer incluso como simples espectadores. En algunos casos sucede que las mujeres de las dos parejas interactúan entre sí y los hombres observan, puede ser muy excitante para ellos, aunque no intervengan directamente.”

Parejas liberales teniendo sexo

¿Cómo afecta esta práctica en la vida de pareja? En pocas palabras, ¿cuáles pueden ser los pros y los contras?

"El sexo es un placer, no tiene que ser útil. Por otra parte, puede haber algunas dificultades en la práctica del intercambio. Recibí peticiones de ayuda de parejas que habían experimentado el intercambio, sobrevalorando su propia capacidad de dejar a la pareja libre para expresarse sexualmente con otra persona, dejando también emerger aspectos que a veces no eran conocidos por la pareja habitual. En otros casos, la práctica del intercambio se ha vuelto, para uno de los dos, necesaria para el entusiasmo, y para la otra mitad esta necesidad ha sido insostenible".

Suponiendo que uno ha decidido probar esta nueva experiencia, ¿cómo se puede proponer algo así a la pareja?

"Probablemente la forma más suave es a partir de las fantasías, se puede considerar como un escenario imaginario. La reacción de él/ella será útil para entender cómo una experiencia así podría vivir en la realidad, quizás añadiendo o modificando algunas variables, por ejemplo, dando la bienvenida a la intimidad primero a otra persona y luego, eventualmente, a una pareja. Sería útil explorar incluso si la propia pareja preferiría tratar con parejas completamente desconocidas o ya conocidas. A veces sucede que te sientes más protegido con los amigos o, por el contrario, con personas que tal vez nunca volverán a encontrarse y/o con las que se establece exclusivamente ese tipo de vínculo.”